El que una vivienda esté desocupada no significa para nada que este abandonada, puede servir de segunda o tercera residencia habitual de su propietario o su familia. Otra cosa es que el deterioro de la misma amenace ruina con peligro o riesgo para terceros, es entonces cuando la autoridad competente da un término para su demolición o cese obligatorio para otros usos. En cualquier caso, su abandono es motivo de ocupación por quien lo considere necesario. Eso sí, dándose de alta en la ciudad o pueblo en la que se establezca pagando las tasas obligatorias y normas sobre el uso y disfrute justificado de cualquier propiedad. Ver; abandono de la propiedad